AureIA
sacramento

Ordenación

El sacramento por el cual los hombres son consagrados al ministerio sacerdotal o pastoral de la Iglesia.

La Ordenación — llamada 'Orden Sacerdotal' u 'Orden Sagrada' en la tradición católica — es el sacramento por el cual los hombres son configurados a Cristo Sacerdote y reciben el poder de presidir la Eucaristía, perdonar pecados y guiar al pueblo de Dios. Su origen bíblico está en el llamado y envío de los Doce por Jesús (Mateo 10; Lucas 6:12-16) y en la imposición de manos practicada por los apóstoles para instituir ministros (Hechos 6:6; 1 Timoteo 4:14).

En la Iglesia Católica, la Orden Sagrada tiene tres grados: el episcopado (obispos, que tienen la plenitud del sacramento), el presbiterado (sacerdotes, que actúan en unión con los obispos) y el diaconado (diáconos, que sirven en la liturgia, el anuncio y la caridad). La ordenación es conferida por el obispo mediante la imposición de manos y la oración consagratoria — un gesto que se remonta a los orígenes de la Iglesia y vincula a cada ordenado a la cadena ininterrumpida de imposición de manos desde los apóstoles (sucesión apostólica).

En las tradiciones protestantes, el ministerio pastoral se entiende de forma diferente: la mayoría de las denominaciones no considera la ordenación un sacramento, sino un acto de reconocimiento y envío por la comunidad de fe para el ejercicio del ministerio. La distinción entre clérigos y laicos tiende a ser menos rígida, y en muchas tradiciones las mujeres pueden ser ordenadas al ministerio pastoral. Muchas iglesias evangélicas latinoamericanas ordenan mujeres al pastorado.

El celibato sacerdotal, exigido por la Iglesia Católica de rito latino para los presbíteros, es una disciplina eclesiástica — no un dogma — que busca la disponibilidad total al Reino. Las Iglesias Católicas Orientales, los diáconos permanentes y las Iglesias Ortodoxas permiten el matrimonio antes de la ordenación.

Cómo vivir en familia

Cuando un sacerdote o pastor visita a la familia para una bendición, comida o visita, muéstrenles a los niños el respeto y el aprecio por el ministerio. Oren regularmente en familia por sacerdotes y pastores conocidos — y por los que están en formación. Si hay una vocación emergiendo en algún hijo, recíbanla con apertura y sin presión, creando espacio para el discernimiento.

Para explicar a los niños

La Ordenación es el momento especial en que alguien es llamado por Dios y por la Iglesia para ser sacerdote, pastor o diácono — un líder que cuida al pueblo de Dios. Es como una consagración: esa persona está diciendo 'Dios, me entrego completamente para servirte a ti y a las personas.' Es un llamado muy grande y muy hermoso.

No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.

1 Timoteo 4:14