AureIA
teología

Fe

La confianza viva y personal en Dios que orienta toda la vida cristiana y fundamenta la salvación.

La palabra griega pistis — fe — puede traducirse también como 'confianza', 'lealtad' o 'fidelidad'. La fe bíblica no es primariamente un conjunto de creencias intelectuales, sino una relación de confianza: creer en Dios es confiar en Él, apoyarse en Él, moverse hacia Él. Abraham es el modelo bíblico de la fe: 'Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber adónde iba' (Hebreos 11:8).

Espiritualmente, la fe cristiana tiene tres dimensiones clásicas: notitia (el contenido de lo que se cree — los artículos del Credo), assensus (el asentimiento intelectual a esos contenidos) y fiducia (la confianza personal y vital en Cristo). La Reforma Protestante, especialmente Lutero, enfatizó la fiducia como el corazón de la fe salvífica — no basta conocer y aceptar intelectualmente; es preciso lanzarse sobre Cristo como ancla de la vida. La tradición católica nunca negó esto, pero insistió en que la fe 'sin obras está muerta' (Santiago 2:17).

La fe no es estática. Nace, crece, es probada, puede vacilar y renacer. Los Salmos y los evangelios están llenos de personas que claman '¡Señor, auméntanos la fe!' (Lucas 17:5) o 'Creo; ayuda mi incredulidad' (Marcos 9:24). La crisis de fe no es ausencia de fe — muchas veces es el momento en que se profundiza y purifica.

Católicos y evangélicos coinciden en que la fe es don de Dios (Efesios 2:8) y respuesta humana. El debate histórico no es sobre la necesidad de la fe, sino sobre su relación con las obras y los sacramentos en el orden de la salvación — un debate rico y aún en curso, pero que no borra la convicción compartida: sin fe es imposible agradar a Dios (Hebreos 11:6).

Cómo vivir en familia

Cuénteles a los niños una historia personal en que su fe fue probada y usted eligió confiar en Dios — eso vale más que mil sermones. Creen un 'mural de fe' familiar con respuestas a oraciones registradas a lo largo de los años: ver la fidelidad de Dios en el pasado alimenta la fe para el futuro. Lean Hebreos 11 en familia y pregunten: '¿Qué personaje de la fe admiras más y por qué?'

Para explicar a los niños

Fe es confiar en Dios aunque no puedas verlo — como cuando saltas a los brazos de papá con los ojos cerrados porque sabes que él te va a atrapar. La fe no es fingir que no hay dudas; es elegir confiar aunque haya dudas, porque ya has visto que Dios es bueno.

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Hebreos 11:1